Ya pasó mucho tiempo desde que el América le dio un golpe de autoridad en la Liga MX con la conquista del tricampeonato, un periodo en el que las Águilas se convirtieron en ese equipo de época que prometió André Jardine en su primer año como entrenador azulcrema. Es por eso que con el paso del tiempo, varias fórmulas dejaron de funcionar y la directiva subrayó un nombre como principal objetivo en el mercado de pases: Rodrigo Dourado.

El mediocampista brasileño había tenido un interesante paso por el Atlético de San Luis, siendo un futbolista perfectamente conocido por el estratega brasileño. Para el entrenador americanista resultaba un asunto de máxima importancia buscar un volante que ofreciera garantías y se consolidara como el mejor socio para Álvaro Fidalgo en el centro del campo, toda vez que Jonathan dos Santos está cada vez más cerca de culminar su etapa en el club.

A simple vista no parecía uno de esos bombazos mediáticos que acostumbra el América cada cierto tiempo, como sucedió hace varios meses con Allan Saint-Maximin. Rodrigo Dourado llegó con un bajo perfil y tan solo era destacado por algunos debido a su buen posicionamiento defensivo, ese rol que siempre está condenado al anonimato en el campo: garantizar el equilibrio para que el equipo pueda atacar con libertad y sin miedo a quedar expuesto.

Sin embargo, Rodrigo Dourado es un mediocampista que tiene un recorrido muy interesante y que por momentos parecía destinado a dar el salto a Europa, pues tenía todos los requisitos para ser otro reconocido talento de exportación. Pero hubo un episodio que cambió para siempre la carrera del volante, al punto que lo dejó sin la posibilidad de tener un destino como el que de Casemiro después de salir del Real Madrid.

El trauma con el que vive Rodrigo Dourado

Hubo un episodio que marcó un antes y después para el ahora mediocampista azulcrema a nivel profesional: el descenso del Internacional de Porto Alegre. Así lo confirmó el periodista Romário Junior, de Bolavip Brasil, quien conversó en exclusiva con Águilas Monumental para explicar el impacto que tuvo la crisis del Colorado en todo lo que vino después para Rodrigo Dourado.

Rodrigo Dourado descendió con el Internacional en 2016 (Getty Images)

“Durante su etapa en el Internacional, Dourado era un centrocampista muy dotado técnicamente que siempre jugaba con la cabeza en alto. Eficaz en la defensa del mediocampo, también sabía cómo iniciar jugadas de ataque”, dijo Romário Junior sobre el nivel que normalmente mostraba el mediocampista; sin embargo, todo cambió después del descenso.

“El punto débil de Dourado fue quizás su estado emocional durante su etapa en el Beira-Rio. Creo que el período sin títulos y el descenso del Internacional en 2016 perjudicaron enormemente su carrera, hasta el punto de que se marchó tras una década”, reveló el comunicador sobre el volante azulcrema, quien no se fue precisamente como uno de los ídolos de la afición.

Manchester United y Brasil lo esperaban

Llama poderosamente la atención el cambio de rumbo que tuvo la carrera del reciente refuerzo del América, pues antes del descenso había mostrado sus credenciales para emigrar a Europa: medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Río 2016 y talento de uno de los clubes más importantes de su país. Es por eso que el Manchester United lo estuvo siguiendo muy de cerca…

“Cuando ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Río 2016, estuvo en la agenda de clubes como Manchester United. Pero lo que realmente lo lastimó fue el bajo rendimiento del Internacional a mediados de 2019. Más tarde, recibiría peticiones de clubes europeos más pequeños pero sin trascendencia”, reveló Romário Junior al respecto, revelando cómo se fue alejando de Europa.

Rodrigo Dourado conquistó el oro en los Juegos Olímpicos de 2016 (Getty Images)

Todo esto dejó a Rodrigo Dourado sin la posibilidad de estar en la Selección de Brasil, donde se tomaron en consideración otros jugadores con mayor rodaje en ligas importantes del Viejo Continente. El volante del América no pudo zafarse de la crisis del Internacional de Porto Alegre y terminó llegando a la Liga MX para el Apertura 2022, ya con 28 años.

“Si Dourado hubiera estado en el Internacional en una mejor etapa, como cuando ganaron la Libertadores y el Mundial de Clubes, podría haber desarrollado mucho más como jugador. Precisamente en un período en el que podría haber alcanzado su máximo potencial, el Internacional descendió y jugó en la Serie B. Además, una serie de lesiones que sufrió Dourado en sus últimos años en el Beira-Rio lo devaluaron significativamente”, concluyó.