El regreso del Club América al ahora Estadio Banorte no ha generado solo expectativa. También ha provocado molestia en buena parte del americanismo por los costos que se manejaron para partidos recientes, especialmente por la sensación de que ir a ver al equipo se ha vuelto un gasto cada vez menos accesible para mucha gente.
En ese contexto, el duelo de vuelta ante Nashville por los cuartos de final de la Concacaf Champions Cup, programado para el 14 de abril, aparece como una prueba importante no solo en la cancha, sino también en la relación con la tribuna. Y desde Coapa parece que entendieron el mensaje que venía sonando fuerte en redes.
La decisión de América que cambia el ambiente rumbo a la vuelta
El club ya puso en marcha la venta general para el partido ante Nashville y el contraste con otros encuentros recientes es evidente. Los boletos fueron anunciados con precios que arrancan en 200 pesos y alcanzan hasta 1,200 pesos, una diferencia importante frente a la percepción de precios mucho más elevados que encendió el debate entre la afición azulcrema.
La lectura dentro del entorno americanista parece clara: para un partido que define el pase a semifinales, el equipo necesita empujar también desde la grada. Luego del 0-0 en la ida en Nashville, la vuelta quedó abierta por completo, así que el apoyo en casa puede convertirse en un factor más pesado de lo normal.
Se trata de una corrección obligada después del ruido que generaron los precios anteriores. Pero para América, incluso una rectificación de este tipo puede terminar siendo clave si logra meter a su gente en un partido donde se juega mucho más que una simple clasificación.
