La paciencia se agota en la lateral derecha. Mientras la afición sigue esperando que Kevin Álvarez justifique los más de 10 millones de dólares que costó su fichaje, la realidad en la cancha es desoladora. Errores básicos de control, en la marca y una falta de profundidad alarmante han puesto en duda su titularidad, convirtiendo esa banda en la avenida favorita de los rivales y en el punto más débil del esquema de André Jardine.
Lo que más duele no es solo el bajo nivel actual, sino recordar que la directiva tuvo en sus manos la solución perfecta para generar competencia interna o incluso sentar a Kevin. Hubo un nombre, un “deseo prohibido” que Coapa buscó con insistencia a inicios de 2026, pero que decidió dar un portazo a las Águilas para seguir su sueño, dejando al América huérfano de opciones.
Araujo rechazó al América y anota goles en el Celtic
Ese objeto de deseo fue Julián Araujo. Con la mira puesta en el Mundial 2026, el lateral mexicano rechazó tajantemente la oferta millonaria del América para jugar a la Liga MX, optando por fichar con el Celtic de Escocia. La apuesta le salió perfecta: mientras aquí sufrimos, allá él cayó de pie.
Araujo se ha convertido en titular indiscutible en uno de los clubes más históricos de Europa. La prueba de su gran momento llegó este fin de semana, cuando se vistió de héroe anotando el gol de la victoria al minuto 90 frente al Kilmarnock. Un tanto que grita “jerarquía”, esa misma que hoy nos falta por la banda derecha.
La comparativa es odiosa pero necesaria. Hoy, el América no tiene una sola alternativa confiable a un Kevin Álvarez que no levanta, mientras que el jugador que pudo solucionarlo todo festeja goles en el Viejo Continente. La planeación deportiva falló y el rechazo de Araujo pesa cada día más en el Nido.
