Las oficinas del Nido están al rojo vivo. Una oferta monstruosa llegada desde Rusia ha sacudido la planificación deportiva: el CSKA de Moscú puso sobre la mesa una cifra cercana a los 11 millones de dólares por Brian Rodríguez. La cantidad es tentadora para cualquiera, pero ha puesto a la directiva en una encrucijada brutal entre el negocio financiero y el suicidio deportivo.
Aunque desprenderse del último líder de goleo del Apertura 2025, dejaría las arcas llenas, la realidad en la cancha sería desoladora. Aceptar la oferta hoy no solo significa perder a una estrella, sino enfrentar una verdad incómoda que pocos querían ver: el “Plan B” para suplirlo no ofrece las garantías mínimas para un equipo que está obligado a ser campeón.
América no tiene reemplazo para Brian Rodríguez
La profundidad de plantilla es un mito en esa zona. Según informa Víctor Díaz de ESPN, tras la salida de Allan Saint-Maximin, la única carta natural que tiene André Jardine para esa banda es Isaías Violante. El refuerzo, que llegó entre dudas por ser suplente en Toluca, ha tenido un paso gris marcado por lesiones constantes y una falta de ritmo alarmante que lo alejan del nivel élite.
El contraste es brutal. Mientras Brian Rodríguez resuelve partidos, su sustituto apenas ha tenido continuidad. La directiva sabe que quedarse solo con Violante sería debilitar irreparablemente al plantel a mitad de la guerra, y lo más preocupante es que, con los registros de la Liga MX cerrados, América no contempla buscar agentes libres de emergencia. El hueco sería imposible de llenar.
Por ello, casi con total seguridad, América rechazará los millones rusos. El riesgo de tirar el torneo por la borda confiando la banda izquierda a un jugador que no está al 100% es un lujo que el americanismo no perdonaría. Los 11 millones pueden esperar, pero la exigencia de la grandeza no.
