La “guerra civil” en Coapa ha cobrado su primera víctima. Lo que durante semanas fue un secreto a voces sobre las grietas en la cúpula azulcrema, hoy se confirma como una fractura irreparable. La disputa frontal entre la dirección deportiva y el cuerpo técnico por la planeación del equipo ha llegado al límite, obligando a los dueños a intervenir para evitar que la temporada se tire por la borda.
El enfrentamiento de visiones entre Diego Ramírez y André Jardine sobre cómo armar el plantel escaló a niveles insostenibles. Ante esta situación, los altos mandos no han dudado en elegir bando, ejecutando una maniobra que deja a uno de los hombres fuertes de la institución prácticamente “congelado” y sin voto en las decisiones más importantes del club.
Apartan a Ramírez de las decisiones clave del América
De acuerdo con información de ‘El Francotirador’ del diario Récord, la decisión está tomada: Diego Ramírez ha sido apartado de la negociación de refuerzos. Aunque mantiene su cargo nominalmente, ya no tiene injerencia en la operación prioritaria del club, el fichaje de Raphael Veiga. Toda la responsabilidad de cerrar al brasileño ha recaído exclusivamente en Santiago Baños.
El rol de Ramírez ha quedado relegado a una tarea ingrata y de emergencia: encontrarle salida a los descartes. Su única función ahora es buscarle acomodo a Víctor Dávila o a José Raúl “La Pantera” Zúñiga dentro o fuera de la Liga MX para liberar la plaza de extranjero necesaria. Si no logra “limpiar” el plantel, su margen de maniobra será nulo.
El mensaje es ensordecedor: Grupo Televisa y Grupo Ollamani respaldan a Jardine. Ramírez ha perdido la contienda de poder y su situación es crítica. Si el plantel no queda cerrado al gusto del técnico antes del 9 de febrero, es muy probable que el Director Deportivo esté viviendo sus últimos días en las oficinas de Coapa.
