América recuperó la memoria ante Puebla y consiguió una importante victoria por el contundente marcador de 4-0. Los azulcremas mostraron la pegada que hace rato necesitaban, pero también el funcionamiento colectivo que la afición echaba de menos y Vinicius Lima tuvo mucho que ver en esa evolución, pese a los pocos minutos que estuvo en el terreno de juego.

El mediocampista llegó al Nido con la motivación por las nubes y finalmente tuvo la primera gran oportunidad de mostrar todo su potencial. Vinicius Lima apenas estuvo 15 minutos en el campo, reemplazando a Henry Martín y revolucionando por completo el juego del América: el brasileño sacudió por completo el juego de las Águilas e hizo posible otra versión del equipo.

Vinicius Lima le dio velocidad a la circulación del América, desordenando a toda la defensa de Puebla y generando los espacios que las Águilas no encuentran en la mayoría de los partidos en lo que va de semestre: el volante completó 14 de 15 pases intentados (93% de precisión), estableciendo sociedades interesantes en el centro del campo con Jonathan dos Santos y Rodrigo Dourado.

Pero esto no es solo en campo propio, pues en el área contraria también es un elemento importante en la elaboración del América. Y así quedó demostrado en el gol de Víctor Dávila, asistiendo de pecho al chileno dentro del área y logrando la aprobación por parte de la afición azulcrema, que necesita verlo más seguido en los próximos partidos de las Águilas.

Le mete presión a Erick Sánchez

Vinicius Lima tiene el dinamismo, precisión y visión de juego que Jardine quiere para el centro del campo del América, lo que lo sitúa como un serio rival por el puesto que ocupa Erick Sánchez. El brasileño se presenta como una opción de peso para las Águilas, que tienen un calendario exigente entre los partidos de Liga MX y Concachampions.