América sorprendió a todos con un movimiento de mercado a tan solo una semana del inicio del Clausura 2026. Es que las Águilas llegaron a un acuerdo con Atlético de San Luis para el traspaso de Rodrigo Dourado, un mediocampista que está en el radar del conjunto azulcrema desde la llegada de André Jardine.

Rodrigo Dourado es una de las figuras del Atlético de San Luis, gracias al equilibrio que aporta en el centro del campo. El volante es una garantía defensiva y buen posicionamiento, por lo que resulta interesante todo lo que podría ganar el América con esta primera incorporación para el Clausura 2026.

Pero si alguien celebra este fichaje, además de André Jardine y la afición, es Álvaro Fidalgo. El Maguito no tiene un socio en el doble pivote desde los tiempos del tricampeonato, cuando Jonathan dos Santos era el encargado de cumplir esa función y liderar al equipo en la recuperación del balón.

Fidalgo sigue demostrando que no baja su nivel a pesar de los cambios (Getty Images)

La presencia de Rodrigo Dourado liberará a Fidalgo de sus tareas defensivas, por lo que la mayor parte del desgaste lo realizará en lo que mejor sabe hacer: manejar los tiempos del equipo, conectar con sus compañeros y explotar esa visión que tiene para el juego entre líneas que tanto daño hace.

Otras consecuencias

Además de quitarle responsabilidad defensiva a Fidalgo, el fichaje de Rodrigo Dourado también permitiría que Israel Reyes juegue como lateral derecho. Jardine tendría controlado el centro del campo, mientras que Ramón Juárez y Sebastián Cáceres serían los titulares en la central.