El América sufrió uno de esos golpes que pesan por años. Tras haber hecho lo más difícil igualar el marcador global con goles de Alejandro Zendejas y José Raúl “La Pantera” Zúñiga, el equipo de André Jardine se quedó a segundos de acceder a semifinales. Pero un gol de último minuto de Germán Berterame derrumbó todo lo construido y firmó la eliminación más dolorosa de la era Jardine.
El golpe anímico ha sido devastador. No solo por la eliminación, sino porque es el peor torneo del América desde la llegada del técnico brasileño, quien siempre había avanzado hasta la final. Ahora, eliminado en cuartos y con muchas dudas sobre el plantel, se abre un escenario completamente.
¿Qué sigue para el América tras esta dolorosa eliminación?
El América tendrá esta vez un escenario poco habitual: más días de descanso, más reflexión y más tiempo para ejecutar cambios profundos. La directiva encabezada por Santiago Baños inicia inmediatamente la evaluación del plantel que competirá en el Clausura 2026, un proceso que como siempre han señalado no se realiza durante la Liguilla, sino justo después de ella.
En Coapa saben que el equipo necesita una reconfiguración. Se revisarán las salidas, especialmente entre los extranjeros que no han rendido y ocupan plazas clave. El objetivo: liberar espacio y apostar por refuerzos realmente determinantes, algo que este torneo quedó expuesto como necesidad urgente.
Aunque Agustín Palavecino aparece hoy como el nombre más adelantado para reforzar el mediocampo, la directiva entiende que no basta con un solo movimiento. El América perdió jerarquía, gol y calidad en posiciones críticas, y la reconstrucción deberá ser más profunda si se quiere evitar otro fracaso en el próximo semestre.
