Tras la dolorosa eliminación en la Concacaf Champions Cup y el mal paso en Liga MX, el Club América está sumergido en una crisis sin precedentes en la era de André Jardine. Los cuestionamientos hacia el equipo de Coapa no han cesado mediáticamente, las Águilas no habían sufrido un acoso de este calibre en varios años. El técnico brasileño es el punto de mira de todas las críticas.
Con el equipo bajo presión extrema y los titulares en su contra, la directiva del América tomó una decisión radical: cerrar filas. No es una estrategia de transparencia es una jugada defensiva para frenar el desgaste mediático y reagruparse internamente. Y esa decisión ya está dando sus primeros pasos.
América le cierra la puerta a los medios de comunicación en su peor momento
De acuerdo con información del reportero León Lecanda de ESPN, el Club América canceló por completo la rueda de prensa previa al partido contra Toluca. Además, no permitió que los medios de comunicación asistieran al entrenamiento, una sesión que, por tradición, siempre había estado abierta 15 o 20 minutos a la cobertura periodística.
El blindaje es total. Las instalaciones de Coapa están cerradas herméticamente: ni acceso para medios, ni acceso para aficionados. América ha decidido que los únicos que hablarán en los próximos días será el equipo dentro de la cancha. La estrategia es clara para frenar la hemorragia de críticas y enfocarse únicamente en revertir la crisis en el campo.
El duelo contra Toluca en la próxima jornada de Liga MX es trascendental para las aspiraciones de las Águilas en Liguilla. Para América, este no es un partido más. Es la oportunidad de cambiar la narrativa, de dejar de hablar de crisis y empezar a hablar de resultados. Y lo harán, al parecer, sin la compañía de las cámaras.
