El americanismo vive horas de incertidumbre y enojo. El peor arranque en la era de André Jardine, sumado a la dolorosa derrota en el Clásico Nacional y la salida de la zona de Liguilla, ha provocado que miles de voces pidan la cabeza del estratega brasileño. La memoria es corta en el futbol y la paciencia en Coapa parece haberse agotado tras seis jornadas de pesadilla.
Sin embargo, cuando las críticas llovían más fuerte desde la propia tribuna azulcrema, la defensa más férrea llegó desde el lugar menos pensado. Fue el “enemigo”, el técnico que acababa de ganarle la partida táctica, quien alzó la voz para recordarles a todos quién es realmente el hombre que se sienta en el banquillo de las Águilas.
Milito reconoce mucho más a Jardine que el americanismo
Tras el 1-0 en el Akron, Gabriel Milito fue cuestionado sobre su rival. Lejos de regodearse en la victoria, el estratega de Chivas mostró una clase inusual y puso en su lugar a los detractores con un análisis frío y contundente: “América es un muy buen equipo, su entrenador es alguien probado, un tricampeón del futbol mexicano. Con lo que cuesta ser campeón, mucho más difícil ser tricampeón, ahí está su gran mérito”.
La declaración cayó como bomba. Mientras en redes sociales se minimiza el legado de Jardine por un mal torneo, Milito reconoció la dificultad histórica de lo que el brasileño ha construido.
Sus palabras suenan a una lección de humildad para el entorno azulcrema. Si el rival, que sufre para ganar un título, reconoce el valor de un técnico tricampeón, ¿por qué la afición del América está tan ansiosa por destruir el proyecto ante la primera crisis real? A veces, hay que escuchar al de enfrente para valorar lo que se tiene en casa.
