Ha sido una semana de auténtica locura en las oficinas de Coapa. Tras el terremoto que significó el despido de Diego Ramírez como Director Deportivo consecuencia de su guerra interna con André Jardine, la prioridad absoluta se volvió liberar una plaza de extranjero para inscribir al flamante refuerzo, Raphael Veiga. El reloj jugaba en contra y la directiva tenía tres nombres en la rampa de salida: Rodrigo Aguirre, Víctor Dávila y la “Pantera” Zúñiga.
Sin embargo, cuando todo parecía indicar que el sacrificio sería múltiple, un movimiento sorpresa en el mercado ha cambiado radicalmente la planificación. La inminente venta de uno de los delanteros ha liberado la presión, provocando que la directiva ponga el freno de mano en operaciones que parecían sentenciadas, dándole un respiro inesperado a dos jugadores que ya tenían un pie fuera del Nido.
América frenaría dos salidas después de cerrar una venta
De acuerdo con información de Carlos Ponce de León, director del diario Récord, la operación para enviar a Rodrigo Aguirre a Tigres está prácticamente cerrada. Este movimiento es la “llave maestra” que el América necesitaba: al liberar esa plaza de No Formado en México, el registro de Raphael Veiga queda resuelto automáticamente, eliminando la urgencia de malvender a otros activos.
Este cambio de escenario impacta directamente en Víctor Dávila y José Raúl Zúñiga. En el caso del chileno, su préstamo a Colo Colo estaba avanzado, pero implicaba que América pagara casi la mitad de su sueldo; ahora, sin la soga al cuello, la directiva no ve razón para “regalar” dinero y podría retenerlo.
Situación similar vive la “Pantera” Zúñiga. Sin ofertas que cubran su salario completo, y ya con el cupo de extranjeros resuelto, en Coapa prefieren mantener la profundidad de plantilla antes que aceptar condiciones desfavorables. Si no llega una oferta irrechazable de último momento, ambos atacantes seguirán vistiendo de amarillo, al menos, un torneo más.
