El mercado de fichajes para el Clausura 2026 está ardiendo y, lamentablemente, las noticias en Coapa no son las que el americanismo esperaba. André Jardine tenía un nombre grabado en su lista de deseos desde hace meses: un “cerebro” capaz de revolucionar el mediocampo azulcrema. Sin embargo, la falta de liquidez y la incapacidad de la directiva para concretar ventas clave han terminado por cavar una tumba para este fichaje que ya parecía apalabrado.
Lo que parecía una negociación estancada por falta de presupuesto se convirtió en una auténtica bofetada de realidad para Santiago Baños. Mientras en el Nido intentaban “hacer magia” sin billetes, el eterno rival de la capital se movió entre las sombras para asestar un golpe bajo que deja al Club América con las manos vacías y una herida abierta en el orgullo institucional justo antes de arrancar el torneo.
América lo propuso primero pero Necaxa aceptó a Cruz Azul
De acuerdo con información del periodista César Luis Merlo, Cruz Azul está a nada de confirmar la contratación de Agustín Palavecino, el talentoso volante de Necaxa que obsesionaba a Jardine. La Máquina no solo puso dinero sobre la mesa, sino que ejecutó la misma estrategia que el América intentó sin éxito: un intercambio de cromos que terminó por convencer a los Rayos de soltar a su joya de forma inmediata.
El drama aumenta al revelar los nombres implicados en la negociación. Mientras el América intentó desesperadamente incluir a Víctor Dávila en la operación oferta que Necaxa rechazó tajantemente, Cruz Azul puso sobre la mesa a Lorenzo Faravelli. La directiva hidrocálida vio en el jugador cementero una pieza mucho más interesante y útil, dejando en claro que el “poder de convencimiento” de Baños hoy está por los suelos frente a sus competidores.
Esta derrota en el mercado de pases no es solo por un jugador; es una muestra de la crisis de maniobra que vive el equipo de cara al 2026. Jardine se queda sin su motor creativo y tendrá que improvisar con lo que tiene en Coapa, mientras ve cómo el rival se fortalece con el futbolista que él mismo pidió. El americanismo no olvida, y está “robada” de mandado pesará como una losa durante todo el Clausura si no llega un sustituto de peso.
