El Club América por fin se activó en el mercado tras la eliminación del Apertura 2025 y, según los últimos reportes, está cerca de cerrar la llegada del mediocampista brasileño Rodrigo Dourado por una cifra cercana a los 2 millones de dólares. El problema no es el dinero: es el cupo. Hoy el equipo no tiene una plaza de extranjero libre para inscribirlo.
Ahí es donde aparece el giro que ya encendió a la afición. En Coapa saben que no pueden estirarse con el reglamento y, si no logran “mover” a tiempo una pieza, el refuerzo simplemente no podrá jugar. Por eso la directiva ya tendría sobre la mesa una ruta de acción contundente, y un nombre empieza a quedar en el centro de la conversación.
El “sacrificio” que analiza América para registrar a Dourado sin complicaciones
De acuerdo con información de ESPN, el elegido para liberar la plaza sería Igor Lichnovsky. La idea es clara: buscarle equipo y concretar una salida que permita registrar a Dourado sin fricciones administrativas rumbo al Clausura 2026.
Pero el reporte agrega un dato que cambia el tono: si no aparece comprador, en América estarían dispuestos a dejarlo fuera de la lista de inscritos de Liga MX. Es una medida extrema, sí, pero práctica, y en un club que vive de la exigencia, lo “práctico” suele ganar.
No sería un caso inédito en el vestidor azulcrema. En el Apertura 2025, Javairo Dilrosun quedó fuera de la Liga MX para abrir espacio a Allan Saint-Maximin. Y todo apunta a que ese antecedente es el plan B que hoy amenaza con repetirse, ahora con Igor como protagonista.
