Seguramente no hay futbolista del Club América más señalado tras la dolorosa eliminación frente a Pumas que Henry Martín. El capitán tuvo en sus botines el penal de la gloria, ese que habría sellado el pase a las Semifinales; sin embargo, el destino le dio la espalda y el fallo desató una tormenta de críticas que no cesa en el Nido de Coapa, donde la exigencia nunca perdona los errores en momentos clave.
Mientras la afición exige un recambio urgente en el ataque, ha surgido una voz cuya autoridad es incuestionable para cualquier azulcrema. Luis Roberto Alves “Zague”, el máximo artillero en la historia de la institución, rompió el silencio para analizar el presente de “La Bomba”, lanzando una advertencia que pone en duda la longevidad del delantero yucateco y el futuro de la ofensiva del Más Grande.
¿Sentenciado por la leyenda? El crudo diagnóstico sobre el futuro del ataque azulcrema
En una entrevista que ha corrido como pólvora tras el fracaso en el Pedregal, Zague fue cuestionado sobre el momento anímico y futbolístico de Henry Martín. Lejos de las respuestas diplomáticas, el eterno goleador fue contundente al señalar que el capitán parece haber entrado en esa temida zona donde el rendimiento físico y la contundencia ya no son los mismos que en temporadas pasadas, afectando directamente los objetivos del club.
El ídolo americanista fue tajante al mencionar que: “Es ley de vida, todos los futbolistas vivimos momentos y la famosa curva de durabilidad”. Zague subrayó que, aunque Martín tuvo una época dorada, el Club América tiene una exigencia histórica que no permite regalar ventajas en la posición de centro delantero. Para la leyenda, se notó que a Henry ya le costó mucho trabajo este cierre de torneo y la institución “no puede permitirse el lujo de no tener un 9 goleador”.
Las palabras del histórico delantero resuenan como un llamado de atención directo para la directiva. Si el máximo goleador del club asegura que el ciclo de un referente ha pasado su mejor punto, el mercado de fichajes para el Apertura 2026 podría traer cambios radicales. La “era de Henry” enfrenta hoy su juicio más severo, no solo por el penal fallado ante el odiado rival, sino por el peso de una mística que solo los goleadores de cepa como Zague comprenden a la perfección.
