El Clausura 2026 se ha convertido, estadísticamente, en la etapa más oscura para el Club América desde la llegada de André Jardine. El equipo más ganador de México atraviesa una crisis de resultados sin precedentes que lo tiene al borde del abismo: perderse la Liguilla por primera vez en años, un escenario de pesadilla que ha encendido todas las alarmas en el Nido de Coapa.

La presión sobre Santiago Baños, presidente deportivo de la institución, ha alcanzado niveles críticos en las últimas horas. Gran parte del americanismo lo señala directamente como el responsable de un “desmantelamiento” del plantel que hoy está pasando facturas muy costosas. Ante la inminente posibilidad de un fracaso histórico, el directivo rompió el silencio para confesar el miedo que le quita el sueño.

¿Se acaba la racha histórica? El drama que Baños no quiere enfrentar

En una charla frontal concedida a Claro Sports, Baños admitió sin filtros que la clasificación es el único tema que hoy consume la energía en las oficinas del club. No se trata simplemente de entrar a pelear por un nuevo título, sino de proteger un legado estadístico que el directivo ha custodiado celosamente desde su arribo a la presidencia.

Desde que tomó el mando en 2017, las Águilas han clasificado de forma ininterrumpida a todas las Liguillas del futbol mexicano. Esta racha de casi una década es el máximo orgullo de su gestión, y verla seriamente amenazada por los pobres resultados actuales representa el colapso total de su proyecto deportivo. El directivo reconoció que este récord negativo es el “peor temor” que enfrentan.

Lo más alarmante es que el destino del equipo ya no reside en los escritorios ni en las contrataciones de la directiva. Baños confesó que la salvación de esta marca histórica depende exclusivamente de la capacidad de reacción de André Jardine y sus jugadores en el campo. Si el plantel no despierta a tiempo, el América sufrirá un golpe que podría marcar el fin de una era directiva en la capital.