Después de días de especulación, el Club América por fin hizo oficial la contratación de Rodrigo Dourado, mediocampista brasileño procedente del Atlético de San Luis y uno de los contenciones más consistentes del futbol mexicano en los últimos años.
Aun así, para buena parte de la afición su nombre no era tan mediático como otros, precisamente por su paso en un club con menor reflectores. Por eso, la pregunta se instaló de inmediato en Coapa: ¿qué tipo de jugador llega realmente? La mejor respuesta no vino de un análisis externo, sino de quien lo conoce mejor que nadie dentro del cuerpo técnico.
La frase de Jardine que explica por qué Dourado encaja perfecto en Coapa
En el video oficial de presentación, hubo dos voces que pesaron: André Jardine y su asistente principal Paulo Víctor. Ambos describieron el perfil de Dourado y el impacto que esperan en el funcionamiento del América rumbo al Clausura 2026.
Víctor fue directo con las cualidades que lo enamoran: “Buen posicionamiento, lectura del juego y mucha disciplina táctica. Puedes sostener al equipo, dar orden y liberar a los demás, es un perfil que nos va a dar toda la estabilidad que necesitamos”. En pocas palabras: un jugador que equilibra, ordena y permite que los demás brillen.
El técnico también dejó claro que no es un fichaje de relleno ni una apuesta a ciegas. “Lo conozco bien, tiene el carácter, la calidad, que este club exige, viene a sumar mucho”, remató Jardine, convencido de que el brasileño será clave para empujar los objetivos del equipo.
El mensaje no es menor: América no solo sumó a su primer refuerzo oficial. Sumó a un futbolista diseñado para darle estructura a un equipo que vive bajo presión. Y si Jardine lo pidió tanto tiempo, es porque espera que Dourado sea más que un nombre, sea el punto de equilibrio que cambie el tablero en Coapa.
