Las cifras no mienten, aunque a veces duele mirarlas de frente. El Club América, que hace apenas tres años levantaba trofeos con la precisión de una máquina, ahora camina por un territorio desconocido: el del promedio más bajo desde que André Jardine tomó las riendas en el Apertura 2023. No es dramatismo; es matemática pura. Los números gritan lo que muchos preferían susurrar en las gradas.
Octava posición. Ese boleto a Liguilla está colgando de un hilo. Rivales de alto voltaje en el horizonte como Toluca y Cruz Azul. Y lo más inquietante: la posibilidad real de que las Águilas queden fuera de la pelea corta. Este Clausura 2026 no es solo un torneo malo; es la evidencia de que algo se rompió en la dinastía.
El peor promedio de puntos de Jardine con el América
Después de 12 fechas, el América promedia apenas 1.42 puntos por partido, una cifra demoledora que entierro el anterior récord negativo: el Apertura 2024 con 1.59 puntos. Parece una diferencia pequeña en el papel, pero en la cancha significa la diferencia entre ganar títulos y pelear por la vida. Aquel legendario Apertura 2023 cuando Jardine llegó con todo por conquistar marcó 2.35 puntos por partido. Eso fue el inicio de la dinastía. Esto es su caída.
La comparativa es brutal. Apertura 2023: 2.35. Clausura 2024: 2.06. Apertura 2024: 1.59. Clausura 2025: 2.00. Apertura 2025: 2.00. Y ahora, Clausura 2026: 1.42. Es una línea descendente que no se puede ignorar. No es un tropiezo; es una tendencia que apunta hacia abajo, hacia la incertidumbre, hacia el territorio donde los gigantes se tambalean.
Lo que más duele es la perspectiva: el América todavía tiene partidos por jugar, aún puede revertir la tendencia. Pero cada jornada sin reacción es un paso más hacia el precipicio. Jardine construyó una dinastía sobre la consistencia; ahora esa consistencia se desmorona ante los ojos de una afición que no entiende cómo sus Águilas pueden caer tan bajo. La pregunta ya no es si pueden mejorar; es si lo harán antes de que sea demasiado tarde.
