La espera terminó y valió cada segundo. El Club América había sufrido en el arranque del Clausura 2026 sin la presencia de su motor por la banda derecha. Los problemas físicos habían alejado a Alejandro Zendejas de las canchas, dejando un hueco que nadie más pudo llenar con la misma jerarquía. Pero esta noche, el “10” volvió y dejó claro que su titularidad no se discute.
André Jardine no dudó ni un instante: en cuanto recibió el alta médica, lo mandó al once inicial para el choque de trenes contra Monterrey. El partido estaba trabado, con pocas emociones y mucho roce en medio campo, hasta que la magia del seleccionado estadounidense apareció para cambiar el guion de una película que parecía destinada al empate sin goles.
Zendejas se luce en su regreso con el América
Corría el minuto 65 cuando Zendejas decidió echarse el equipo al hombro. Tomó el balón y encaró hacia el área con esa conducción venenosa que lo caracteriza. En una baldosa, se sacó a dos defensores de Rayados que quedaron sembrados en el césped, perfilándose hacia su pierna izquierda para fusilar.
La genialidad estuvo en el engaño. Todo el estadio y el arquero Cárdenas esperaban el clásico tiro con comba al segundo poste. Sin embargo, Zendejas sorprendió con un remate seco y cruzado al primer palo. El portero rival apenas pudo reaccionar cuando el balón ya estaba besando las redes, un golazo que premió la audacia del atacante.
Este tanto significa mucho más que la ventaja momentánea. Es la confirmación de que Alejandro Zendejas ha regresado en su mejor versión física y futbolística. Para un América que busca el protagonismo, recuperar la pegada y el desequilibrio de su número 10 es, sin duda, el mejor “refuerzo” para lo que resta del torneo.
