América vivió una pesadilla en la primera parte del partido contra Tigres en el Estadio Azulcrema, donde las Águilas no tuvieron la concentración necesaria para defender dentro del área y recibió dos golpes dolorosos en el arranque. Pero el segundo gol de los Felinos fue el que generó mayor preocupación en André Jardine, especialmente por la forma en la que se dieron las cosas.
Todo sucedió a los 23 minutos de juego, cuando Tigres aprovechó el desorden defensivo de las Águilas. Loroña realizó un remate desde el borde del área que no llevaba demasiado peligro y Luis Malagón se confió; sin embargo, justo en ese momento apareció Jesús Angulo para desviar la trayectoria del balón y ampliar la diferencia en el Estadio Azulcrema.
A simple vista parecía un error de Malagón, pues el balón no llevaba potencia como para generar peligro. Pero en la repetición queda claro qué fue lo que generó confusión en el portero: el jugador de Tigres estaba por delante de la línea defensiva americanista y dio la sensación de estar en fuera de juego; sin embargo, Víctor Dávila lo habilitó al no salir a tiempo.
El chileno se quedó plantado en el área chica y eso rompió por completo a la zaga azulcrema, que claramente no tuvo su mejor noche. La jugada fue muy clara y no hubo necesidad de ser revisada por el VAR, demostrando que el América todavía tiene mucho trabajo por delante para convertirse en un equipo confiable para pelear por todos los títulos.
