La salida del francés Allan Saint-Maximin del Club América ya es una de las noticias que más sacudieron este torneo. Llegó hace apenas cinco meses, costó una cifra récord superior a los 10 millones de dólares y, pese a no tener pretemporada, dejó destellos que dispararon expectativas para el Clausura 2026.
Por eso el movimiento no se explica con una sola frase. En el entorno americanista se instaló la duda: ¿fue decisión deportiva, tema interno o algo más? La respuesta que empieza a tomar fuerza apunta a un combo de factores, y algunos incomodan.
Cuatro señales que explican por qué el proyecto se rompió tan rápido
El reportero David Medrano, de TV Azteca, enumeró al menos cuatro razones detrás de la salida. Entre ellas: no aprender español, una relación poco sólida con compañeros, temas de peso y un paquete de “beneficios” contractuales que habría generado molestia dentro del plantel.
El punto más delicado no es solo lo deportivo: es el mensaje hacia adentro. Cuando un fichaje llega con condiciones distintas, asientos, hospedajes y salario, el vestidor lo resiente, y en un equipo que vive bajo lupa eso escala rápido.
En paralelo, todo apunta a que el francés volverá a Europa y su destino sería el RC Lens, en Francia. Para el América, el reto ahora es convertir el golpe mediático en momentum: cerrar filas, cuidar el grupo y sostener el ritmo competitivo en el Liga MX Clausura 2026.
