Después de semanas de especulación, el Club América por fin hizo oficial la llegada de Rodrigo Dourado, el mediocampista brasileño que André Jardine pidió desde su llegada en 2023 y que hoy, dos años y medio después, ya viste de azulcrema. No es un refuerzo más: es una apuesta directa por jerarquía en una zona que pedía orden y liderazgo.
Y como si la expectativa no fuera suficiente, el nuevo refuerzo habló en su primer día. Dourado se presentó ante los micrófonos y dejó sensaciones que, sin decirlo todo, ya empiezan a dibujar el tipo de impacto que pretende tener en Coapa.
Lo que dijo Dourado al llegar y por qué ilusiona en el vestidor
En su primera entrevista como jugador del América, con TUDN, Dourado fue claro al señalar a los referentes que ya admira dentro del plantel. “Para mí, en México Fidalgo es un jugador impresionante… será un placer jugar a su lado”, dijo, antes de sumar elogios para Jonathan dos Santos y varios nombres más del mediocampo y los extremos.
Más allá de los halagos, el brasileño también dejó una idea central: está listo para la presión. Reconoció que dar el salto de Atlético de San Luis a un club como América implica una exigencia distinta, pero aseguró sentirse preparado para asumirla desde el primer día.
En charla con Julio Ibáñez, lo resumió con una frase que conecta con el sentir de la afición: “Estaba muy ansioso por firmar y vestir la playera del América… ahora es disfrutar y competir”. No hubo promesas grandilocuentes, pero sí un mensaje de compromiso.
La llegada de Dourado no solo suma talento. Suma una mentalidad que el cuerpo técnico llevaba tiempo buscando: orden, carácter y lectura del juego. Si sus primeras palabras son una pista, en Coapa esperan que su impacto se note rápido, y en partidos grandes.
