El Club América Femenil continúa siendo parte de las tendencias del deporte luego de que ganó los últimos dos partidos de cara a la Liguilla, encuentros de donde ha logrado sumar 6 unidades de oro que hoy en día le permiten soñar con la cima del certamen.
Pero para que eso sea posible, América necesita algunos factores en particular: desde que Rayadas de Monterrey no gane y no sume más puntos a favor, así como también derrotar a las Tuzas del Pachuca en la Jornada 17 del Torneo Clausura 2026.
No obstante, también deberá apoyarse en sus mejores jugadoras, aquellas que se mantengan al cien por ciento y sin duda alguna, una de las candidatas a la titularidad es nada más y nada menos que Irene Guerrero, quien por cierto se apoderó de las tendencias del deporte no solo por firmar un doblete en la Jornada 16, sino también por una entrevista que acaba de brindar.
¡Así es! Y es que en dicha conversación con las cámaras de la Liga BBVA MX Femenil, Guerrero confesó que cuando era pequeña, su madre decidió enviarla a clases de baile, acción que no era del agrado de Irene debido a que ella ya soñaba con patear un balón.
Sin embargo, cuando su profesora de baile se dio cuenta del deseo tan enorme que Guerrero tenía por jugar futbol, habló con su madre y le mencionó que quizá, lo mejor para su hija era enviarla a las canchas de futbol que casualmente, se encontraban enfrente de donde Irene asistía a sus clases.
El fragmento que compartió Irene Guerrero
A continuación, te presentamos uno de los fragmentos emotivos de la entrevista previamente:
“A mí me daba igual, yo me iba a pegarle de patadas a la pelota. Y mi madre en ese momento pues me intentó apuntar a natación, gimnasia rítmica, me llevó a clases de sevillana que es un baile típico de allí de nuestra ciudad y no había manera”, contextualizó.
“Yo recuerdo que yo quería jugar al futbol, recuerdo estar teniendo la clase de sevillana pero por la ventana veía un campo de futbol. Yo cuando estaba en la clase veía a los niños jugar. Entonces a la profesora le pedí permiso y le dije ‘mi madre va a venir dentro de una hora a recogerme y estoy aquí a lado, no me voy a mover, déjame salir y cuando mi madre vuelva yo vuelvo'”, agregó.
“Total, la profesora no me puso problema, me dio permiso pero, más tarde, supe que esa profesora habló con mi madre y le dijo ‘oye, creo que tu hija no tiene que estar aquí’ “, sentenció.
