A pesar de que el arbitraje intentó condicionar el partido omitiendo un claro penal a favor en los primeros minutos, el Club América demostró por qué su jerarquía es innegociable. Lejos de caer en la desesperación, las Águilas impusieron sus condiciones de forma absolutamente autoritaria en territorio poblano.
El dominio azulcrema fue tan abrumador que, por lapsos del encuentro, la plantilla parecía estar “cascareando” frente a un rival inoperante. La exhibición pedía a gritos un cierre con broche de oro, y la respuesta llegó desde el banquillo para desatar la locura total del americanismo y sellar una noche redonda.
Dávila anota el tercero de la noche del América
Había transcurrido muy poco tiempo desde que el cuerpo técnico decidió refrescar el ataque mandando a la cancha a Víctor Dávila y Vinicius Lima. La urgencia de liquidar el encuentro mantenía al equipo volcado al frente, y fue entonces cuando Brian Rodríguez desbordó con veneno para enviar un centro letal al corazón del área rival.
El esférico encontró al centrocampista brasileño, quien en su intento por dominar la pelota provocó un rebote fortuito. Sin embargo, el balón quedó a merced de Víctor Dávila, quien demostrando su instinto de auténtico “killer”, giró sobre su propio eje en una fracción de segundo y sacó un disparo cruzado inatajable que se clavó en las redes.
Con este tremendo golazo del delantero chileno, se consumó la aplastante goleada del conjunto de Coapa. Además de sellar la humillación local, la jugada le otorgó a Vinicius Lima su primera asistencia involuntaria con esta camiseta, garantizando tres puntos de oro que revitalizan la confianza de la institución para lo que resta del campeonato.
