Los escritorios de Coapa se han movido como nunca en las últimas semanas. La salida de Diego Ramírez y la llegada de Antonio Ibrahim a la dirección deportiva marcan una nueva era bajo la visión internacional de André Jardine. Sin embargo, en medio de esta reestructuración, hay una voz que retumba más fuerte que cualquier estrategia: la del dueño. Emilio Azcárraga ha dejado de lado las sugerencias y ha pasado a las órdenes directas.
Más allá de los análisis tácticos o presupuestos, el mandamás del Club América tiene un deseo personal que quiere cumplir para el próximo torneo. Emilio Azcárraga ha identificado que al equipo le falta un ídolo, un referente que conecte con la tribuna, y ha puesto un nombre sobre la mesa de Santiago Baños con la etiqueta de “prioridad absoluta”.
¿El regreso del hijo pródigo? La petición expresa del dueño
En entrevista exclusiva para Águilas Monumental, el periodista Edgar Morales reveló la “bomba”. El fichaje que Azcárraga ha ordenado cerrar a toda costa es el regreso de Raúl Jiménez. Con su contrato en el Fulham de Inglaterra llegando a su fin, el dueño ve la oportunidad perfecta para repatriar al “Lobo de Tepeji” y convertirlo en la cara del nuevo proyecto.
La instrucción a Santiago Baños es clara: no hay excusas. Azcárraga quiere recuperar la identidad americanista con un canterano histórico que, además, sigue rindiendo en la élite. No se trata solo de un refuerzo deportivo, sino de un golpe mediático y sentimental para una afición que anhela el retorno de sus leyendas.
La presión ahora recae totalmente sobre el presidente deportivo. Traer a Raúl Jiménez ya no es una opción, es una misión encomendada por el jefe máximo. Si Baños logra convencer al delantero de volver a casa, habrá cumplido el capricho más grande del patrón; si falla, tendrá que dar explicaciones directamente en la oficina principal de Televisa.
