La planificación del Club América rumbo al Clausura 2026 ha generado más dudas que certezas. Tras un 2025 cargado de fracasos deportivos, la afición esperaba una reestructuración profunda, pero el mercado ha avanzado sin salidas confirmadas ni refuerzos anunciados. La sensación de inmovilidad ha puesto el foco en la oficina, no en la cancha.
En ese contexto, el nombre de Santiago Baños vuelve al centro del debate. El presidente deportivo ha sido blanco de críticas por la falta de movimientos y por una promesa de cambios que no se ha materializado. Hoy, el ruido no es menor: versiones periodísticas apuntan a que su ciclo podría estar más cerca de lo que se pensaba.
¿Aumentan las posibilidades de un cambio en la presidencia deportiva?
De acuerdo con reportes del Diario Récord, existen escenarios reales para que Baños deje el cargo al finalizar el torneo. No se trata de una decisión impulsiva ni de una ruptura abrupta, sino de una evaluación que se viene gestando con el paso de los meses y los resultados.
Las mismas fuentes señalan que el tema está en la mesa de la alta dirección y que Emilio Azcárraga no tomaría una determinación precipitada. La prioridad sería definir el rumbo deportivo de 2026 antes de ejecutar cualquier movimiento estructural.
Más allá de si la salida se concreta o no, el mensaje es claro: la presión interna y externa existe. Para el América, el próximo torneo no solo marcará el rumbo competitivo, también podría redefinir quién toma las decisiones clave. Si el proyecto no acelera, el cambio en la cúpula dejará de ser rumor para convertirse en realidad.
