El nido de Coapa se encuentra en la antesala de concretar uno de los movimientos más mediáticos del mercado de pases para el Apertura 2026. Los reportes apuntan a que la directiva azulcrema tiene prácticamente encarrilada la incorporación del atacante argentino Juan Brunetta, una vieja obsesión de la dirigencia que finalmente vestiría la camiseta de las Águilas a cambio de una cifra cercana a los 8 millones de dólares.
Sin embargo, el inminente arribo del actual elemento de los Tigres no solo representa una fuerte inversión económica, sino que detonará una profunda reestructuración táctica en el esquema de André Jardine. La llegada de un futbolista de sus condiciones generará un inmediato efecto colateral, dejando a varios nombres importantes de la plantilla en una situación sumamente comprometida de cara al próximo torneo.
Los principales damnificados en el esquema azulcrema ante el nuevo fichaje
El primer gran afectado por esta operación estratégica será el mediapunta brasileño Raphael Veiga, quien no logró consolidar las altas expectativas durante su certamen de debut. El jugador apenas sumó tres anotaciones y tres asistencias en 20 compromisos disputados, un rendimiento condicionado por la falta de una pretemporada formal que ahora lo obligará a disputar la titularidad de forma directa con el refuerzo estelar.
Asimismo, el panorama interno modificará el rol de Erick Sánchez dentro de la pizarra del timonel sudamericano. Aunque el volante mexicano llegó a desempeñarse con éxito en funciones ofensivas, la sobrepoblación en la zona de creación lo forzará a replegarse hacia el doble pivote para competir por minutos frente a elementos experimentados como Jonathan Dos Santos, Rodrigo Dourado o Vinicius Lima.
Esta alteración en el mediocampo también cerrará de forma definitiva las puertas para que Alejandro Zendejas pueda ser habilitado por el centro de la cancha, limitando su participación exclusivamente a las bandas. La llegada de Brunetta promete potenciar el ataque del conjunto americanista, pero obligará al cuerpo técnico a gestionar un vestidor plagado de jerarquía donde los puestos estelares ya no estarán garantizados para nadie.
