El Club América sigue encontrando respuestas en medio de una temporada irregular. Tras vencer a Mazatlán, el equipo de André Jardine no solo recuperó terreno en la tabla, sino que también comenzó a resolver un problema que durante semanas generó presión interna.

Más allá del resultado, hay un factor que empieza a tomar protagonismo dentro del entorno azulcrema. Las lesiones y la falta de variantes obligaron al técnico a mirar hacia casa, y lo que parecía una obligación, hoy podría convertirse en una ventaja inesperada para el cierre del torneo.

América cerca de cumplir la regla de menores

Después del partido ante Mazatlán, el América alcanzó 792 minutos en la regla de menores, acercándose de forma importante a la meta que exige la Liga MX. En gran parte, esto ha sido posible gracias a la aparición de jóvenes como Patricio Salas, quien ha asumido un rol clave en momentos complicados.

El delantero canterano ha ganado minutos importantes ante las ausencias de referentes ofensivos. Aunque aún no logra reflejarlo en goles, su participación ha sido fundamental para que el equipo sume en este rubro y mantenga el equilibrio competitivo dentro del plantel.

Con solo 378 minutos restantes para cumplir el objetivo, el panorama ha cambiado por completo. Lo que parecía un problema estructural ahora luce controlado, e incluso podría resolverse antes del cierre de la fase regular. Para el América, esto no solo libera presión, sino que abre la puerta a seguir apostando por talento joven en un momento clave del torneo.