El cierre de mercado en el Club América fue una auténtica locura, con movimientos de pánico y decisiones de último segundo. Sin embargo, entre la llegada de nombres rimbombantes, la directiva concretó una operación silenciosa que ha pasado desapercibida para muchos, pero que esconde un mensaje contundente sobre el futuro inmediato del plantel. El fichaje de Thiago Espinosa, la joya uruguaya de 21 años, no es casualidad; es una respuesta preventiva.

Más que una apuesta a largo plazo, la llegada del charrúa parece ser el primer paso de una transición dolorosa pero necesaria. En las oficinas de Coapa saben algo que la afición apenas empieza a intuir: uno de los dueños de la banda izquierda podría estar viviendo sus últimos meses vestido de amarillo, y el “Plan B” ya está entrenando en el Nido.

¿Cristian Borja en la rampa de salida del América?

La bomba la soltó Víctor Díaz, periodista de ESPN, quien reveló el verdadero trasfondo de los movimientos defensivos. Según su reporte, durante este mercado hubo sondeos reales y fuertes por Cristian Borja. Aunque se quedó para este torneo, la advertencia es clara: “hay posibilidades de que se vaya en el verano”.

La situación contractual del colombiano enciende las alarmas. Borja ha entrado en sus últimos seis meses de contrato y, aunque existe una cláusula para extender el vínculo un año más, el interés externo es una amenaza latente. Después de dos años defendiendo la banda, el ciclo podría cortarse abruptamente al finalizar este Clausura 2026.

Aquí es donde el fichaje de Espinosa cobra todo el sentido. El América no fichó por fichar; se “cubrió las espaldas” ante la inminente salida de Borja. Si el colombiano parte en verano, las Águilas no quedarán desprotegidas, pues ya tendrán en casa a su sustituto natural, repitiendo la fórmula de éxito que ya funcionó con otros charrúas.